Nad

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NAD nació en 1972 a partir de un grupo de veteranos de la industria del audio cuyo objetivo era proporcionar a la gente lo que realmente quería y no lo que le estaban vendiendo por aquel entonces.

Cada componente de NAD se diseña sin añadir nada que altere el sonido original para que suene lo más idéntico posible respecto a la producción inicial, manteniendo las mismas relaciones temporales y dinámica. Este proceso puede ser tremendamente complejo, con muchas demandas para que todo suene a como si “estuvieras ahí”. NAD pone toda la atención en cada fase de desarrollo del sus productos, desde la concepción del diseño hasta en la entrega del producto final. Se empeña en hacer quedar claro que cada equipo NAD, a cualquier nivel, está diseñado y construido para ofrecer unas prestaciones satisfactorias para una reproducción del sonido original realista, detallada y convincente.

NAD diseña sus equipos para que obtengas el máximo valor ofreciendo lo que ellos mismo querrían tener en el producto. Su objetivo es satisfacer al cliente en su casa, no tentarlo en la tienda, que se convenza de que ha hecho una buena compra desde el principio, en vez de tener que estar comparando por internet y buscando funcionalidad que debería estar desde el inicio.

La complejidad es el enemigo de un buen funcionamiento en los equipos de audio. Cada paso en la elaboración de un circuito electrónico es otra posibilidad de hacerlo mal, el introducir algo que degrada la precisión final del sonido forzando a la señal a dar vueltas de más. Por eso, NAD apuesta por la sencillez a la hora de pensar en sus productos, pero sin saltarse ningún paso para lograr las máximas prestaciones. La gente suele notar el detalle de sonido de los productos NAD que son el resultado directo de poner nada en mitad del camino.

La sencillez tiene otros beneficios. Uno es que es más fácil conseguir unas prestaciones óptimas en lugares de escucha del mundo real cuando evitas cacharrería excesiva o características extra. El otro es que es más divertido así, hay una especie de placer al conseguir un gran sonido de un equipo modesto de sonido. Un simple vistazo al panel gris de un equipo clásico de NAD te dirá que “modesto” es definitivamente NAD.

Cuando hablamos de prestaciones, sin embargo, NAD es todo menos modesto. Todo lo que no lleva en diseño y prestaciones innecesarias lo lleva en componentes internos de altísima calidad. Dentro de las cajas grises hay componentes que sólo se pueden encontrar en equipos mucho más caros. NAD se centra lo de dentro, que es lo que cuenta, para que puedas escuchar los resultados.

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